¿Podemos sacar provecho de la sicología de los medios sociales?

¿Por qué las redes sociales son tan adictivas? Son como dopamina. Pero no lo son en la forma que tú lo imaginas. Generalmente pensamos en dopamina con relación al “centro de placer” del cerebro. Cuando algo bueno te sucede, es la dopamina la que te hace sentir bien. Al menos eso es lo que hemos creído desde 1958, cuando la dopamina fue descubierta por Arvid Carlsson y Nils-Ake Hillarp primera vez en el Instituto Nacional del Corazón en Suecia.

Pero las investigaciones más recientes dicen que no se trata en lo absoluto de sentir placer. Se trata de buscarlo. Y esto puede tener implicaciones interesantes cuando hablamos de educación.

De acuerdo con el Dr. Kent Berridge de la Universidad de Michigan, la dopamina tiene mucho más que ver con la anticipación y la motivación que con la satisfacción. Hace que deseemos, que queramos, que busquemos. Incrementa nuestro nivel de excitación y nuestro comportamiento con respecto a metas. Alimenta nuestro deseo para querer comida, sexo, dinero o recompensas más complejas como la autosatisfacción y el sentido del propósito.

“Las investigaciones han establecido que “gustar” y “querer” recompensas se pueden separar tanto psicológica como necrológicamente”, explica Berridge. “Al querer, nos referimos a incentivos elevados, un tipo de incentivo que promueve el acercamiento al consumo de una recompensa, y que tiene distintas características sicológicas y neurológicas.

Un sistema completamente diferente, llamado el sistema opoid, produce la experiencia de placer y el gustar. “Desde un punto de vista evolutivo esto es crítico.” Dice la sicóloga Susan Weinschenk. “El sistema de búsqueda de la dopamina nos mantiene motivados para movernos en el mundo, aprender y sobrevivir. No se trata solamente de necesidades físicas, también estamos hablando de conceptos abstractos. La dopamina nos hace curiosos a cerca de ideas y alimenta nuestra búsqueda de información.

Ciertamente el placer juega un papel importante en la motivación humana, claramente ilustrado por nuestra obsesión con los medios sociales: si es el sistema de “querer” lo que nos tiene navegando por Facebook y Twitter sin fin, es el sistema “de gustar” el que responde a la gratificación instantánea de los mensajes y el acceso a la información. Pero las investigaciones muestran que el cerebro muestra mayor estimulación y actividad cuando estamos anticipando una recompensa que cuando la recibimos. Si destruyes las neuronas de dopamina en las ratas, por ejemplo, pueden hablar, masticar y tragar, pero se morirán de hambre aunque tengan la comida a su lado, han perdido el deseo de conseguir comida.

Más y más, las investigaciones nos muestran que, aunque querer y gustar, están relacionados, el sistema de dopaminas no se sacia. Puedes tener suficiente placer, pero nunca, nunca suficiente anticipación al placer.

Wienschenk dice que lo impredecible es también una clave.

“La dopamina se estimula también con lo impredecible. Cuando sucede algo, que no es exactamente predecible, eso estimula nuestro sistema de dopaminas.” Y los medios sociales son el catalizador perfecto para esto. “Nustros correos electrónicos, tweets y mensajes aparecen, pero no sabemos cuándo lo harán exactamente, ni de parte quién los recibiremos. Es impredecible. Esto es exactamente lo que estimula el sistema de dopaminas. Es lo mismo que sucede cuando se apuesta.”

Cuando escuchas el timbre que te anuncia que tienes un mensaje, esto aumenta el efecto adictivo a estos medios.

“El sistema de dopaminas es especialmente sensitivo a las señales que le avisan que la recompensa está en camino. Si hay una señal específica, que significa que algo va a suceder, eso activa nuestro sistema de dopaminas.” La pregunta es, si el buscar placer es una parte inmensa de la motivación humana, ¿cuál es la mejor manera de incorporarla a nuestro sistema educativo? Imagina alcanzar un punto donde los estudiantes anticipan la tarea de matemáticas con tanto entusiasmo como cuando anticipan el subir un post.

El placer de anticipar aprendizaje en lugar de “me gusta”

Anticipación, no placer, es la máxima droga. ¿Pero lo que anticipamos tiene que tener importancia? ¿Tiene que ser físico, como dormir o emocional, como la pertenencia social que buscamos en Facebook? En 2009, científicos del Instituto Nacional Eye, encontraron que también nos obsesionamos con las recompensas cognitivas, como la expectación de recibir información.

En su experimento, Ethan Bromberg-Martin y Okihide Hikosaka pusieron monos frente a computadoras y los entrenaron para que dirigieran su mirada a áreas específicas. Al principio se le dio a la opción de elegir entre uno o dos objetivos con colores. Uno de estos objetivos le daría al mono información avanzada a cerca de su recompensa futura. La información avanzada venía en forma de pistas visuales, una que representaba una gran recompensa y la otra, una pequeña. Al escoger el otro objetivo inicial se revelaban pistas que estaban asociadas al azar con el tamaño de la recompensa, pero que no tenía ningún valor informativo. Luego de pocos días de entrenamiento, los monos mostraron una preferencia clara por los objetivos que contenían información.

Luego los investigadores probaron para ver cuándo era que los monos querían la información. En este escenario, se les presentaban de nuevo dos objetivos de colores, uno tenía valor informativo y el otro no. La diferencia era que los monos siempre recibían claves informativas justo antes de recibir la recompensa. La elección que cada mono tenía que hacer era si querían o no ver una señal informativa, casi desde el comienzo. Sin importar el objetivo que los monos eligieron, todos preferían tener información avanzada lo más rápido posible.

escolaridad y neurología

Como estudiantes de preparatoria esperando los resultados de un examen, los monos querían saber, y querían saber de inmediato. El truco, es lograr replicar este comportamiento en un verdadero escenario educativo. Hay muchos recursos que pueden ayudar a los profesores a “incrementar los niveles de dopamina”, pero muchos de ellos están basados en creencias antiguas a cerca de la dopamina y el placer. Lo que necesitamos es diseñar más estrategias para aumentar la anticipación, no el disfrute.

Investigaciones sobre campos de medios sociales, confirman esta idea. Por ejemplo, sabemos que la anticipación está en el corazón de la experiencia musical. Un equipo de investigación de Stanford, encontró que nuestro cerebro no alcanza el punto máximo cuando escucha las notas, lo hace entre movimientos, cuando la anticipación está en su punto más alto. Incluso la gente que no tiene inclinaciones musicales están activamente involucradas, al menos de forma subconsciente. Inluso de ha demostrado que la anticipación puede aumentar el aprendizaje y la memoria.

Entonces, ¿qué podemos hacer para aumentar la extinción de la anticipación en el aprendizaje?

1. Cree las cosas buenas que escuchas sobre los video juegos

Cuando se trata de elevar la anticipación, los video juegos son los reyes. Los estudiantes se emocionan por ganar puntos, resolver problemas y pasar por múltiples niveles. Busca programas que tengan características profundas y variadas.

2. Crea suspenso en torno a tus clases

Si el mes que viene, comienzas un tema excitante, menciónalo. Haz que los estudiantes piensen en eso y puede que encuentre atractivo el misterio. Apreciarán el tema en el que estás trabajando, porque sabrán que los llevará hacia algo.

3. No hagas que lo inesperado sea desagradable

El examen sorpresa es un truco barato para inspirar miedo en los estudiantes. ¿Por qué estamos tratando de enseñarles a través del miedo y la amenaza, en lugar de emocionarlos con el prospecto de aprendizaje? Trata un “show” de examen sorpresa , donde los estudiantes se sienten en la silla caliente y contesten respuestas o compitan contra otro equipo.

4. Habla del valor que tiene sentirse satisfecho”

Leemos libros porque disfrutamos la experiencia de seguir la historia momento a momento, pero también porque nos divierte tachar uno libro más de nuestra lista. Eso es una recompensa guiada, de la mejor calidad. Introduzcamos a nuestros alumnos en el concepto de logro.

5. Juega con el elemento visual

No estamos solamente leer, sino ver las actualizaciones de nuestros amigos en Facebook, Twitter e Instagram. Los medios sociales han dejado aún más claro, que somos aprendices visuales, así que asegúrate de introducir muchas imágenes en tus clases.

 

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